Este mes Wired -siempre por delante, siempre tarde- publica un pequeño artículo sobre Stephen Wolfram. Wolfram es una especie de leyenda urbana del mundo matemático. Por primera vez he visto una foto suya. La primera vez que oí hablar de él fue en relación a un tema que a primera vista no parece vibrante: Las estructuras fractales deterministas, a las que llegué siguiendo la pista de los trabajos de Von Neumann (el creador de la teoría de juegos entre otras muchas cosas).
La matemática de Wolfram es de la que nos gusta a los economistas: se basa en estudiar el resultado social de la acción de pequeñas células (unidades de comportamiento). Estas célúlas se rigen por sencillas reglas o sistemas de reglas fácilmente predecibles... para cada una de ellas, porque cuando observamos el resultado global, el aspecto que toma el sistema pasado un tiempo, la complejidad es asombrosa.
Cada uno de estos sistemas se llama autómata celular. Así que podemos decir que el trabajo de Wolfram durante los últimos años ha consistido en intentar representar y entender los más variados campos del conocimiento científico desde la simulación en ordenadores de autómatas celulares.
El resultado: A new kind of Science, su último libro que ha dado pie a fantásticos titulares:La selección natural está sobrevalorada dentro de la teoría de la evolución, Hay una excepción a la segunda ley de la termodinámica o Hay un modelo matemático que puede abarcar todo el universo, etc.
Durante 300 años, la mayor parte de la ciencia ha estado dominada por la idea de usar ecuaciones para modelizar la naturaleza. Funcionó realmente bien para Newton y sus amigos, pero realmente nunca funcionó con fenómenos complejos.
Stephen Wolfram
El fondo serio:
El principio de equivalencia computacional: Todo sistema alcanza un nivel máximo de complejidad, que puede determinarse por el esfuerzo de computación necesario para predecir el resultado final.
En este sentido todos los macrosistemas naturales y sociales son igualmente complejos, es decir igualmente simulables y predecibles... o impredecible
Ahora viene el plato fuerte. Sigamos el razonamiento de Wolfram:
¿Hay una fórmula única para todo el universo? No exactamente, pero si todo sistema complejo (es decir casi todo lo que importa verdaderamente) se puede algoritmizar, el camino para entender la geometría de la Naturaleza y la sociedad está abierto.
Enlaces recomendados
Español:
http://www.dei.uc.edu.py/tai2001/automatasc/Archivos/Unim.htm
Inglés:
http://www.stephenwolfram.com/publications/articles/ca/
En Ciberpunk:
Stephen Wolfram y la búsqueda del nombre perdido de Dios